Durante gran parte del siglo XX, los científicos conocían muy poco sobre cómo el cerebro almacena los recuerdos. Todo cambió gracias a un paciente conocido durante décadas únicamente como H.M., cuyo caso permitió descubrir que existen distintos sistemas de memoria y que el hipocampo desempeña un papel fundamental en la formación de nuevos recuerdos.

¿Quién fue el paciente H.M.?

El paciente H.M. fue Henry Gustav Molaison, quien nació el 26 de febrero de 1926 y falleció el 2 de diciembre de 2008. Su identidad permaneció oculta durante más de 50 años para proteger su privacidad y solo se hizo pública tras su fallecimiento.

Henry nació en Hartford, Connecticut (Estados Unidos) y, desde muy joven, presentó problemas neurológicos que cambiarían el rumbo de la investigación en neuropsicología.

En 1935, cuando tenía 9 años, Henry sufrió un accidente mientras montaba en bicicleta. Perdió el conocimiento durante aproximadamente cinco minutos y aunque nunca se pudo demostrar con certeza que este accidente fuera la causa, muchos especialistas consideraron que pudo haber sido el evento que desencadenó las crisis epilépticas que comenzaron poco tiempo después.

Henry empezó a experimentar convulsiones leves alrededor de los 10 años. Con el paso del tiempo, estas se volvieron cada vez más frecuentes e intensas.

Convulsiones leves

Durante aproximadamente 40 segundos:

  • No respondía a las personas que le hablaban.
  • Abría la boca.
  • Cerraba los ojos.
  • Cruzaba los brazos y las piernas.

Posteriormente comentaba que podía «escuchar a medias lo que pasaba», aunque era incapaz de responder.

Convulsiones graves

A partir de los 16 años, las crisis se volvieron mucho más severas:

  • Aparecían sin previo aviso.
  • Eran convulsiones generalizadas.
  • Presentaba mordedura de lengua.
  • Tenía incontinencia urinaria.
  • Perdía completamente la conciencia.
  • Después permanecía somnoliento durante varias horas.

La epilepsia llegó a afectar seriamente su vida personal, social y laboral.

La cirugía que cambió la historia de la neurociencia

En 1953, cuando tenía 27 años, Henry acudió al neurocirujano William Beecher Scoville en busca de un tratamiento definitivo para controlar su epilepsia, ya que los medicamentos antiepilépticos no estaban dando resultados.

Scoville, junto con la neuropsicóloga Brenda Milner, decidió realizar una resección bilateral del lóbulo temporal medial, una intervención que consistió en extirpar gran parte de estructuras como el hipocampo, la amígdala y tejido cortical adyacente.

La cirugía logró disminuir considerablemente las convulsiones, pero produjo una consecuencia inesperada que transformó el conocimiento científico sobre la memoria.

Un efecto inmediato sobre la memoria

Los cambios aparecieron desde el primer momento.

Antes de entrar a consulta después de la cirugía, Henry había conversado con el neurocientífico Karl Pribram. Sin embargo, pocos minutos después aseguraba que nunca había hablado con él.

Además:

  • Hablaba constantemente de recuerdos de su infancia.
  • Apenas parecía darse cuenta de que había sido operado.
  • Olvidaba rápidamente todo lo que acababa de ocurrir.

Su memoria del pasado permanecía relativamente intacta, pero era incapaz de formar nuevos recuerdos.

La evaluación neuropsicológica

Los estudios neuropsicológicos revelaron un hallazgo sorprendente.

Henry conservaba:

  • Inteligencia general normal.
  • Lenguaje preservado.
  • Capacidad de razonamiento.
  • Pensamiento abstracto.
  • Percepción normal.

Sin embargo, presentaba un deterioro extremadamente grave en la memoria reciente, tanto verbal como visual.

En muchas pruebas obtenía puntuaciones cercanas a cero, ya que solo podía mantener nueva información durante aproximadamente 30 segundos, siempre que no hubiera distracciones.

Este patrón permitió demostrar que la memoria no depende de una única estructura cerebral, sino de diferentes sistemas especializados.

¿Qué tipo de amnesia presentaba?

H.M. desarrolló una amnesia anterógrada grave, es decir, perdió la capacidad de formar nuevos recuerdos conscientes después de la cirugía.

Podía recordar gran parte de su infancia y de los acontecimientos ocurridos antes de la operación, pero era incapaz de recordar conversaciones, personas o eventos recientes.

Este hallazgo permitió establecer una diferencia entre:

  • Memoria retrógrada: recuerdos de acontecimientos ocurridos antes de una lesión.
  • Memoria anterógrada: capacidad para formar nuevos recuerdos después de una lesión.

Un descubrimiento sorprendente: no toda la memoria estaba alterada

Aunque Henry no podía recordar haber realizado una tarea, mejoraba cada vez que la repetía.

Por ejemplo, en pruebas de aprendizaje motor, como dibujar una figura observando únicamente su reflejo en un espejo, su desempeño mejoraba día tras día. Sin embargo, cada vez afirmaba que era la primera vez que realizaba la actividad.

Este hallazgo permitió descubrir que la memoria procedimental o implícita permanecía intacta.

Mientras la memoria declarativa dependía del hipocampo, el aprendizaje de habilidades motoras utilizaba otras estructuras cerebrales, principalmente:

  • Los ganglios basales.
  • El cerebelo.

Estas regiones no habían sido dañadas durante la cirugía.

¿Qué aprendió la neurociencia gracias a H.M.?

El caso de Henry Molaison cambió profundamente la comprensión científica de la memoria. Gracias a él se demostró que:

  • El hipocampo es esencial para formar nuevos recuerdos declarativos.
  • La memoria no es un proceso único, sino que está formada por múltiples sistemas especializados.
  • La memoria explícita (de hechos y acontecimientos) depende del lóbulo temporal medial.
  • La memoria implícita o procedimental puede mantenerse intacta incluso cuando existe una grave alteración de la memoria declarativa.
  • Es posible conservar la inteligencia, el lenguaje y el razonamiento a pesar de presentar una amnesia profunda.

¿Por qué sigue siendo importante el caso H.M.?

Durante más de cinco décadas, Henry Molaison participó voluntariamente en cientos de investigaciones neuropsicológicas. Sus contribuciones permitieron desarrollar gran parte del conocimiento actual sobre la organización de la memoria humana y el papel del hipocampo.

Hoy, el caso H.M. continúa siendo uno de los ejemplos más estudiados en psicología, neuropsicología y neurociencias, ya que demuestra cómo el análisis de un solo paciente puede transformar nuestra comprensión del funcionamiento del cerebro.

Referencias

Annese, Jacopo, et al. «Postmortem examination of patient HM’s brain based on histological sectioning and digital 3D reconstruction.» Nature communications 5 (2014). DOI: 10.1038/ncomms4122

Scoville, W. B., & Milner, B. (1957). Loss of recent memory after bilateral hippocampal lesions. Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, 20(1), 11-21.

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