Los celos ¿destruyen?

Quizá, los celos son el principal problema entre las parejas desde hace mucho tiempo. En global, se define a los celos como una emoción negativa en la que una persona se resiente de un tercero porque aparentemente o probablemente le quita el afecto de un ser querido. Es decir, los celos requieren un triángulo de relaciones sociales entre tres individuos: el que está celoso, el compañero/a o pareja con quien el individuo celoso tiene o desea una relación, y el rival que representa una amenaza preventiva para esa relación. Las relaciones románticas son la fuente prototípica de los celos, pero cualquier relación significativa, como con padres, amigos, o hasta compañeros de trabajo es capaz de producirla. Los celos difieren de la envidia ya que son tres personas las que siempre están involucradas.

Desde la perspectiva psicobiológica, se puede entender a los celos como un mecanismo que busca preservar el establecimiento de una pareja aunque cabe señalar una cosa, el humano no se caracteriza por ser una especie monogámica, y al igual que otros primates como el bonobo, puede ir en búsqueda de diversas formas de relación aunque no tenga fines reproductivos.

Se han dado muchas otras explicaciones a esta emoción y se ha investigado que tan «racional o irracional» es. Entre lo que se sabe por algunos estudios, por ejemplo, los adolescentes solitarios o con baja autoestima perciben con mayor frecuencia que sus amistades están amenazadas por sus compañeros, lo que a su vez puede llevarlos a comportarse de manera agresiva.

Tradicionalmente, los investigadores han enfatizado los beneficios para los niños de las amistades cercanas, pero también puede haber un lado oscuro en las amistades. Es frecuente que la construcción de la intimidad esté asociada a la vulnerabilidad, y es por ello que los celos estén acompañados de una gran cantidad de comportamiento negativo y agresión relacionada.

Investigaciones serias señalan que:

  • Los celos informados por los propios adolescentes y por los pares parecían contribuyen a la experiencia de soledad, incluso cuando los investigadores controlaban la aceptación social más amplia de los adolescentes por parte de los compañeros.
  • Los adolescentes con menor autoestima reportaron una mayor vulnerabilidad a los celos.
  • Los adolescentes celosos eran físicamente agresivos, como golpear o empujar, y pasivamente agresivos, como ignorar a un compañero con el que estaban enojados.
  • Las niñas tenían mayor reputación que los niños por los celos entre amigos y no amigos. Además, los adolescentes con una reputación entre los no amigos por ser celosos también se consideraron agresivos.
  • Las niñas informaron estar celosas de sus amigos más que los niños. ¿Por qué? Tal vez porque la investigación ha demostrado consistentemente que las niñas tienden a esperar más amabilidad, lealtad, compromiso y empatía de amigos que los niños, dice Parker.

Sin importar la razón, muchos adolescentes abordan sus amistades con la incapacidad de confiar en la lealtad y el compromiso de los demás y temen que su amigo los reemplace por otros que son más interesantes.

Pero también entre los adultos se observan comportamientos similares aunque más elaborados. La mayoría de los problemas inician por problemas en la comunicación dentro de la pareja o por no lograr una comunicación asertiva de los deseos o miedos, lo que trasciende a la emoción de los celos.

Una forma de poder superar estos problemas dentro de la pareja es hablar de forma diferente, por lo que es de utilidad hacerlo en un espacio neutro, es decir, distinto a donde comparten cotidianamente su espacio ya que permite hablar de una forma distinta y plantear sinceramente los miedos o ansiedades que existen. También se pueden llegar a acuerdos logrables. Una persona no puede aislarse del mundo pero sí mejorar la autoestima y la comunicación

«Los celos son una especie de comportamiento, motivación y mezcla cognitiva», dice el Investigador Parker.

 

Referencias:

Gesell, A. L. (1906). Jealousy. The American Journal of Psychology, 17(4), 437-496.

Dittmann, M. (2005). In Brief: Study links jealousy with aggression, low self-esteem en APA Monito desde la URL http://www.apa.org/monitor/feb05/jealousy.aspx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.