L.S.D. Un caso cotidiano

Por: Daniel Antonio Gómez Guzmán,

Luis Francisco Herrera Morales y

Lilian Alejandra Ortega Ordoñez

Eran las 7 de la tarde, los momentos transcurrían en el Gahia un bar ubicado en la condesa, en sus adentros platicaban emocionados y alegres un par de jóvenes, los cuales planeaban su próxima aventura, acudirían a un festival de música electrónica que tendría lugar en el mítico laberinto que se localizaba al sur de la ciudad en los territorios del Ajusco; emocionado uno de los chicos platicaba a su amigo como era el lugar, le describía la última fiesta a la que había asistido aquí, y le daba detalles de cómo era la casa gigantesca y lujosa que se encontraba en el terreno donde yacía el jardín en forma de laberinto, decía el muchacho: ¡Es en el interior de este laberinto donde experimentaremos nuestra próxima experiencia psicodélica!

Ya en ocasiones anteriores habían probado otro tipo de drogas como: pastillas, yerba, incluso cocaína, pero esta vez su objetivo era otro, habían escuchado el rumor de una droga que permitía que las personas alucinaran, vieran colores extraordinarios y pasaran la mejor fiesta de su vida según los relatos de otros amigos suyos, ya que en realidad ellos recién habían iniciado a consumir este tipo de sustancias, la droga tan deseada por ellos era el L.S.D.

Había llegado la fecha, ambos muchachos se encontraron en ciudad universitaria donde habían acordado de verse con otras personas para encaminarse al evento, en el camino fumaron un porro de marihuana e iban consumiendo bebidas alcohólicas, por tal motivo cuando llegaron a la fiesta ya se encontraban un poco alterados. Transcurrió alrededor de una hora cuando de repente frente a ellos apareció una chica hermosa, al observarla se dieron cuenta que estaba como fuera de sí, hablaba de cosas incoherentes y se despojaba de su ropa al tiempo que hablaba de cosas que no existían; poco después llego un muchacho algo extraño el cual traía una mochila enorme y gafas obscuras en plena madrugada, se acercó a la muchacha, le dijo algo al oído y volteo riéndose a ver a los muchachos, estos un poco excitados le preguntaron si sabía dónde podían conseguir unos cuadros a lo que él no respondió, sino que saco su celular, le quito la tapa y del interior del celular extrajo unos papelillos muy pequeños que ninguno de los chicos habían visto antes, el dealer les explicaba la potencia de la droga que les mostraba y les advirtió que tuvieran cuidado si decidían consumir lo que les vendía, sin embargo ambos chicos se apresuraron a comprar varios cuadros e inmediatamente se los metieron a la boca, el dealer les deseo feliz viaje, se dio la vuelta y desapareció en la multitud.

Ya habían pasado 12 horas eran aproximadamente las 2 de la tarde y uno de los chicos aun con estragos del efecto recobro poca conciencia, en este momento le pidió a su amigo que se retiraran sin embargo el amigo había consumido dos de los papelillos en vez de uno sin que el amigo se diera cuenta, el chico estaba bastante drogado y parecía estar desconectado de la realidad aunque no se comportaba agresivamente así que accedió a los jalones y llamadas del amigo el cual se lo llevaba de la fiesta; lograron tomar una camioneta la cual ofrecía sacarlos del lugar en el que se encontraban y dejarlos en la carretera, entonces los chicos subieron a la parte trasera de una pickup junto con una pequeña multitud que también se retiraba del evento, fue entonces cuando al comenzar el descenso por un barranco el vehículo tomo una vuelta demasiado rápido, entonces Stephan que era el más drogado de los dos no iba sujeto de ningún lado por lo que salió proyectado por un lado de la camioneta a la nada; esta fue la última vez que su amigo lo vio con vida ya que cuando encontraron estaba muerto por los golpes de la caída, un último viaje demasiado costoso y alucinante, pues le costó la vida.

¿Por qué no?

¿Te gustaría sentir que a tu alrededor hay objetos y sonidos que en realidad no están? Sentir que pierdes el control de tu cuerpo y de tus sentidos, que has perdido la noción del tiempo y de la realidad en la que estas, que todo lo que está a tu alrededor este distorsionado y no sepas que es lo que está pasando, tener pensamientos y sentimientos aterradores e inquietantes, miedo de perder el control, ataques de pánico, escenas retrospectivas y ser presa de ti mismo sin que puedas hacer nada para sentirte mejor o para regresar a la realidad.

La sustancia en sí

La LSD (dietilamida del ácido lisérgico) es una de las principales drogas en la categoría de los alucinógenos. Los alucinógenos causan alucinaciones, distorsiones profundas en la percepción de la realidad. Esta categoría logra sus efectos interrumpiendo la interacción de las células nerviosas y el neurotransmisor serotonina. El sistema de serotonina está distribuido en el cerebro y la espina dorsal, y está involucrado en el control de los sistemas de la conducta, percepción y regulación, incluyendo el estado de ánimo, el hambre, la temperatura corporal, el comportamiento sexual, el control muscular y la percepción sensorial.

Bajo la influencia de los alucinógenos, las personas ven imágenes, oyen sonidos y sienten sensaciones que parecen reales pero que no lo son.  Algunos alucinógenos también producen cambios emocionales rápidos e intensos. Entre las sustancias químicas que alteran el estado de ánimo, la LSD es una de las más potentes. Descubierta en 1938, se fabrica a partir del ácido lisérgico, encontrado en el cornezuelo, un hongo que crece en el centeno y otros cereales.

Consecuencias

Efectos físicos

Entre los principales efectos físicos se encuentran: pupilas dilatadas, la temperatura corporal puede subir o bajar, sudoración o escalofríos, aumento frecuencia cardiaca y de la presión arterial, pérdida del apetito, insomnio, boca seca, estremecimientos y temblores, inapetencia sexual, Insomnio.

Efectos mentales

Delirios alucinaciones visuales, una sensación artificial de euforia o certeza, distorsión del sentido del tiempo y de la identidad, distorsión de la percepción de profundidad, disminución de la percepción del tiempo, percepción distorsionada del tamaño y la forma de los objetos, los movimientos, el color, los sonidos, el tacto, y la imagen del cuerpo del propio consumidor, pensamientos y sentimientos aterradores e inquietantes, miedo de perder el control, ataques de pánico, escenas retrospectivas o viajes de LSD recurrentes, a menudo imprevistos, mucho después de haber tomado LSD, grave depresión o psicosis.

Los efectos generados por el LSD sobre el Sistema Nervioso Central son predominantemente alucinatorios y pueden durar de 3 a 12 horas.

Según las dosis administradas los efectos pueden variar desde provocar distorsiones perceptivas, principalmente visuales entre ellas una mayor sensibilidad y apreciación a través de los sentidos: tacto, vista, oído, olfato y gusto. También genera cambios en la percepción del tiempo, cambios en el estado de ánimo, desbloqueo de recuerdos reprimidos y una expansión de conciencia que generalmente es vivida como una pérdida de las fronteras del yo y desconexión de la realidad.

No genera dependencia física.

En algunos casos, se produce un fenómeno llamado sinestesia, en que los sentidos parecen cruzarse, de manera que la persona tiene la impresión de poder oír los colores y ver los sonidos.

Se puede experimentar una pérdida del control emocional, ansiedad o pánico.

Otro posible riesgo asociado al consumo de LSD son los llamados flashbacks. También conocido como trastorno perceptivo persistente por alucinógenos, se caracteriza por experimentar efectos parecidos a los que produce el ácido lisérgico semanas o meses después de su último consumo.

El LSD también puede ocasionar alteraciones psiquiátricas graves, como cuadros de ansiedad y psicosis. Por lo general, es raro que estas sensaciones se prolonguen más allá de la duración de sus efectos. Sin embargo, en personas con predisposición a sufrir algún tipo de trastorno psicológico o psiquiátrico, puede desencadenar el trastorno de forma temporal –remitiendo con el tiempo (trastorno de ansiedad)– o crónica (esquizofrenia). De ahí que esté especialmente contraindicada en estas personas.

Una persona con tendencia a los desórdenes de tipo psicológico tiene un alto riesgo de tener consecuencias indeseables y trastornos directamente asociados a uso. Y, en consecuencia, de arrepentirse.

Tratamiento

El tratamiento comienza con reconocer que existe un problema. Una vez que decida que quiere hacer algo sobre su uso de LSD, el siguiente paso será buscar ayuda y apoyo.

Los programas de tratamiento utilizan técnicas de cambio de comportamiento a través consejería (terapia conversacional o talk therapy). Estas técnicas le ayudan a entender sus comportamientos y por qué usa LSD. Buscar la participación de familiares y amigos durante la terapia puede ayudar a apoyarlo y evitar que vuelva a utilizar la droga (recaída).

Dado que el LSD puede provocar problemas mentales, es posible recetar medicamentos para ayudar a tratar síntomas de ansiedad, depresión y esquizofrenia.

En cuanto a la recuperación continua y a medida que se recupera, concentrarse en lo siguiente para ayudar a evitar una recaída:

• Seguir asistiendo a sesiones de tratamiento.

• Buscar nuevas actividades y metas para reemplazar las actividades que involucraban el uso de drogas.

• Pasar más tiempo con familiares y amigos con los que perdió el contacto cuando estaba utilizando LSD. Considerar no ver a amigos que sigan utilizando drogas.

• Hacer ejercicio y comer alimentos saludables. Cuidar el cuerpo ayuda a sanar de los efectos dañinos del uso de LSD. Además, esto hará que sentirse mejor.

• Evite desencadenantes. Estos pueden ser las personas con las que consumía LSD. Sin embargo, los desencadenantes también pueden ser lugares, cosas o sentimientos que lo pueden hacer desear usar LSD nuevamente.

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